
Endometriosis: Una enfermedad silenciosa que no debemos ignorar
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¿Sabías que 1 de cada 10 mujeres sufre de endometriosis? A pesar de ser una condición tan común, sigue siendo una de las enfermedades ginecológicas menos diagnosticadas y comprendidas.
La endometriosis proviene de la palabra endometrio, que es el tejido que recubre el interior del útero y que cada mes se engrosa y desprende en forma de menstruación. El problema ocurre cuando este tejido crece fuera del útero, en lugares como los ovarios, trompas de Falopio o incluso en otros órganos como los intestinos. Aun estando fuera del útero, este tejido sigue comportándose como el endometrio normal: crece y se intenta desprender en cada ciclo menstrual. Pero al no tener una vía de salida, provoca inflamación, dolor crónico, adherencias y problemas de fertilidad.
Síntomas de la endometriosis
Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero los más comunes son:
- Dolor pélvico intenso
- Relaciones sexuales dolorosas
- Movimientos intestinales dolorosos
- Sangrado uterino anómalo
- Dolor abdominal, en la parte baja de la espalda o en los muslos durante el ciclo
- Menstruaciones abundantes
- Problemas de fertilidad (afectando al 50% de las mujeres con endometriosis)
Entonces… ¿por qué no se detecta a tiempo?
Porque hemos normalizado el dolor menstrual. Frases como “es normal que duela”, “con una pastilla se me quita” o “me tengo que acostumbrar” hacen que muchas mujeres vivan con dolor sin buscar ayuda médica. El dolor intenso durante la menstruación NO es normal y puede ser una señal de alerta.
Además, la endometriosis es una enfermedad poco estudiada, lo que ha llevado a que muchas mujeres pasen años sin un diagnóstico correcto. Es fundamental que hagamos un seguimiento de nuestro ciclo menstrual, escuchemos nuestro cuerpo y acudamos a chequeos ginecológicos regulares.
Causas y factores de riesgo
Aún no se conoce la causa exacta de la endometriosis, pero existen varias hipótesis:
🔹 Migración de células endometriales a través del sistema linfático o vasos sanguíneos.
🔹 Desequilibrios hormonales, especialmente niveles elevados de estrógeno.
🔹 Factores genéticos, ya que puede haber predisposición familiar.
🔹 Problemas en el sistema inmune que impiden eliminar las células endometriales fuera del útero.
🔹 Factores reproductivos, como menarquia temprana, menopausia tardía, ciclos menstruales cortos o no haber tenido embarazos.
¿Cómo se trata?
El tratamiento depende de cada caso, pero las opciones incluyen:
🔹 Manejo del dolor con medicamentos antiinflamatorios.
🔹 Terapias hormonales para reducir el crecimiento del tejido endometrial.
🔹 Cirugía laparoscópica para eliminar los focos de endometriosis.
🔹 Cambios en el estilo de vida, incluyendo alimentación antiinflamatoria y ejercicio.
En Cíclica creemos en el derecho a una menstruación sin dolor
Parte de nuestra misión en Cíclica es promover el bienestar menstrual a través del acceso a productos sostenibles y la educación sobre nuestra salud. Queremos que más mujeres reconozcan los síntomas de la endometriosis y busquen apoyo médico sin sentir que su dolor es “normal”.
💛 Si sospechas que podrías tener endometriosis, habla con tu ginecólogo. No estás sola, y tu bienestar es prioridad. Juntas podemos romper el tabú del dolor menstrual y visibilizar esta enfermedad.